Masaje facial: 4 tipos.

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Para mantener la firmeza de la piel es necesario un buen cuidado diario que nos ayude a mantener la estructura de los músculos de la cara. Para ello podemos recurrir a los masajes faciales, técnicas que contribuyen a relajar los músculos tensos debido al estrés a la vez que los estimulan ayudando a mantener su firmeza.El masaje facial podemos aplicarlo de varias formas: ya sea con nuestras propias manos con sencillos ejercicios, acudiendo a una masajista profesional o bien con aparatos de estética indicados para este fin. Sea cual sea la forma elegida, es un buen tratamiento que realizado regularmente nos ayuda a disminuir con eficacia los efectos del envejecimiento.

Cómo realizar un masaje facial para rejuvenecer la cara

Antes de realizar un masaje facial, es imprescindible que realicemos una limpieza facial completa de nuestra cara. De esta forma eliminaremos no sólo los restos de maquillaje, sino también partículas de contaminación, bacterias etc. que quedan adheridas a nuestra piel, dejándola relajada y lista para recibir la estimulación provocada por el masaje.

El masaje facial se basa en encontrar los puntos de tensión de los músculos faciales y aplicar presión para relajarlos. Por ello, una vez hemos untado nuestras manos de crema o aceite para facilitar el deslizamiento, podemos comenzar siguiendo este sencillo esquema:

1- El contorno de los ojos es una de las zonas más sensibles, y propensas a causar problemas como bolsas u ojeras. Para relajarlos da ligeros golpes con las yemas de los dedos alrededor de los ojos y en las sienes. A continuación, presiona con ambos dedos índices en el entrecejo y realiza un movimiento de abajo hacia arriba, terminando el la frente.

2- En la zona de la nariz encontramos también un punto de tensión que se sitúa justo entre el puente de la nariz y los lagrimales. Realiza una presión suave y continúa bajando por la zona que se encuentra bajo el párpado inferior, desde dentro hacia afuera, para prevenir la aparición de bolsas en los ojos.

3- La frente es uno de los puntos donde más estrés podemos acumular. Evítalo con un ligero masaje relajante que parta desde el centro hacia las sienes, sin apretar en exceso pues podríamos agravar el problema.

4- Pasa a masajear la barbilla pellizcando ligeramente su contorno, y realizando un movimiento suave con los dedos partiendo desde el centro de la barbilla y subiendo hasta terminar en las orejas, un ejercicio que contribuye a mantener la piel del cuello firme y tersa.

Con estos sencillos ejercicios podemos contribuir a mejorar la salud de nuestra piel y mejorar la estructura facial, manteniendo nuestra cara joven durante más tiempo.