5 razones por las que tu dieta puede no funcionar

Disclosure: this is a sponsored post that contains sponsored link

Suele ocurrir que en ocasiones, aun cuando ponemos harto empeño en bajar de peso siguiendo una dieta hipocalórica, los resultados se hacen esperar y pronto nos desanimamos porque la balanza parece estar contra nosotros: aunque reducimos la ingesta de comida, comemos alimentos sanos y nos privamos de muchas satisfacciones culinarias, no conseguimos bajar de peso significativamente. ¿Qué puede estar ocurriendo?

Aquí te proponemos algunas explicaciones que pueden ayudarte a descubrir por qué pese a tus esfuerzos tu dieta no parece estar yendo por buen camino.

1)No has abandonado la sal:

Además de constituir un factor de riesgo para tu sistema cardíaco, especialmente si padeces de hipertensión, la sal tiende a retener líquidos, por lo que no sólo conspira contra tu disminución de peso sino que el exceso de líquidos te da un aspecto redondeado en lugar de definido y fibroso. Si necesitas que tus comidas no prescindan de sabor, aparte del gusto natural, acude a las especias y a las hierbas aromáticas, como el perejil, que casi no aportan calorías y evitan la retención de líquidos.

2)No has abandonado el alcohol:

Si bebes alcohol, siempre debes hacerlo con moderación. Si estás a dieta, no deberías beber alcohol: éste posee alrededor de 7 calorías por gramo, casi el doble que los carbohidratos y proteínas (4 calorías por gramo) y algo menos que las grasas (9 calorías por gramo). Si no puedes rehusar una copa durante una reunión o fiesta, haz que sólo sea eso: una copa. Si te instan a beber más, simplemente di que estás a dieta y que es importante para tu salud. Una copa o dos por semana es lo máximo que deberías permitirte.

 

3)Te salteas comidas:

Así como has subido de peso comiendo en exceso, bajarás de peso comiendo saludablemente. Si te salteas comidas, especialmente el desayuno, o directamente te obstinas en no comer, el cuerpo interpretará ese déficit calórico como escasez de alimentos y se aferrará a sus reservas de grasa, lo que provocará el efecto contrario al deseado.

 

4)Tu dieta es demasiado estricta:

Al igual que en la razón anterior, también este punto tiene que ver con evitar que el cuerpo sienta demasiada hambre, pero además agregamos a nuestro conocimiento un secreto: si no incluimos en nuestra dieta un permitido por día (una barra de chocolate, un caramelo, una porción de helado) nuestro metabolismo desarrollará pronto lo que llamamos hambre de harinas o azúcar, lo que hará que mantener tu dieta sea cada vez más difícil. Un permitido por día ayuda a aliviar la tensión que produce una ingesta reducida de alimentos. Pero ten en cuenta un par de cosas: sólo un permitido por día, pequeño, y preferentemente durante la mañana, el mediodía o las primeras horas de la tarde; si lo haces durante la noche, el metabolismo está más lento y es más probable que no puedas convertir el contenido calórico en energía.

 

5)No haces ejercicio:

Un buen plan dietario debe siempre estar acompañado por un buen plan de ejercicios físicos. Inscríbete en un gimnasio, consulta a los profesores y, si puedes, gasta algo de dinero en un buen entrenador personal para que tus resultados se optimicen en el menor tiempo posible.